Áreas de oportunidad de ahorro

Existen varias áreas donde podremos y debemos mantener un programa de control y ahorro de los gastos y el consumo energético, comenzando desde la más correcta selección del equipamiento (compresores y secadores), el precio de adquisición, su mantenimiento y la distribución del aire hasta su consumo final.

Es por eso que debemos ser muy cuidadosos en el balance de estas áreas (%) en las que debemos enfocar nuestros esfuerzos y recursos, para lograr ahorros contantes a largo plazo en toda la vida útil de nuestro sistema de generación y distribución de aire comprimido.

Recomendaciones

  1. La adquisición de equipos de alta tecnología, el mayor rendimiento volumétrico y robustez certificada a través de extensas garantía
  2. La contratación de un servicio de mantenimiento especializado 24/7, avalado por el uso de refacciones y consumibles genuinos.
  3. El control sistemático de la demanda artificial a través de la colocación de recipientes de aire debidamente dimensionados y el uso de válvulas de control de flujo.
  4. Establecer un eficiente tratamiento del aire, que incluya el punto de roció más adecuado, la utilización de filtros de alta eficiencia con drenes de condensado del tipo “0” Loss y equipo para el tratamiento de residuales.
  5. Contar con un plan de monitoreo y eliminación de fugas, reduciendo las perdidas por ese concepto a una cifra no mayor del 10 %, del aire consumido por todo el sistema.
  6. La aplicación sistemática de estudios energéticos (por ejemplo el EQ), por ciclos no menores de 12 meses, ni mayores a 24 meses, con el objetivo de comprobar el grado de eficiencia energética de nuestro sistema de aire comprimido y su estado de actualización frente a los continuos cambios que sufren los esquemas productivos.
  7. La constante eliminación de los usos inapropiados, como el soplado para limpieza, el uso de boquillas mayores a las recomendadas, equipos ineficientes, etc.